martes, 20 de septiembre de 2011

Miss you.

Se siente frío aquí, algo falta...un hueco que se debe llenar.

Los latidos del corazón van al compás del reloj, anhelando el calor.

Ése abrigo que hacía tiempo mi cuerpo no sentía.

Esa caricia con delicadeza, ese beso en la mañana, esa mirada pícara,

esa sonrisa tímida & escondida, ese suspiro placentero

& aquella tibieza en sus manos,

que lentamente iban deslizándose sobre mi espalda.

Justo allí me sentía protegida entre sus brazos, sin querer despojarme, mientras ilusionada pensaba en que no termine

jamás ese magnífico momento.

& sentir una paz profunda al recostar mi cabeza sobre su pecho fingiendo dormir. & que el tiempo se transforme mágicamente en eterno.

& es él, aquél que me dio miles de emociones

pero temo que se ha olvidado de enseñarme como controlarlas en su ausencia.

Hoy, como tantas veces en el día, siento que lo extraño.

Sé que en alguna parte de mí, me hace bien.

martes, 6 de septiembre de 2011

Un instante.

Sentada sobre mi cama, hallo la mirada perdida & con una leve sonrisa como si estuviera

viviendo aquél momento nuevamente.

Aquél momento que noches desvelada

soñaba despierta una & otra vez

Que sólo mi almohada, la luna &

yo fuimos testigos de aquella

sensación misteriosa que provocabas en mí.

¿Quién hubiera imaginado que la noche

te pondría ante mí?

¿Casualidad o causalidad?

Particularmente pienso que en la vida todo pasa por algo,

por más mínimo que sea.

& que una persona encuentra a la otra, por alguna razón.

Quizá algo que debemos aprender uno del otro.

& meditando aún más, me conmueve saber que

por alguna causa esa noche fui dueña de sus labios.

Aquella boca por la que volaría

cada día para sentir su calidez suave.

Es más, recuerdo su mirada que me estremecía

que por sí sola hablaba, tenía algo…no sé que es.

& haciendo una recopilación de imágenes,

voy focalizando sus manos sobre mi cintura

& las mías mientras tanto acariciaba su cabello,

con la mirada desorientada hasta el punto de provocar que mis ojos se cerraran sintiendo el aroma de su cuello.

Aquél que fue víctima de mis besos,

Lo único que sé en este momento, es que cuando está ausente aparece en estandarte toda Mi idiotez.